Este miércoles por la mañana, el aula de Derecho en la Universitat de les Illes Balears se convirtió en escenario de un inesperado accidente. Una joven estudiante, llena de sueños y metas, sufrió lesiones leves tras ser golpeada por los cristales que cayeron de una ventana durante su clase.
La situación fue alarmante. Mientras decenas de alumnos estaban concentrados en las lecciones, una fuerte racha de viento decidió jugarle una mala pasada al edificio Gaspar Melchor de Jovellanos. De repente, una ventana se desprendió y cayó justo sobre la mesa donde estaba nuestra protagonista. ¡Qué mala fortuna!
Rápida intervención y apoyo constante
Los cristales saltaron por todas partes, dejando a esta chica con heridas en la cabeza. Afortunadamente, el profesor no tardó en reaccionar y rápidamente el servicio médico del campus estuvo allí para atenderla. En momentos como este es cuando se valora la rapidez y el compromiso del personal educativo.
A pesar del susto, la joven recibió las primeras curas y fue trasladada a un centro hospitalario para asegurarse que todo estuviera bien. La Decana de la facultad estuvo presente para informar y acompañar tanto a ella como a sus familiares, demostrando que detrás del título académico hay personas que se preocupan realmente por su bienestar.
Desde la UIB lamentan profundamente lo ocurrido y han expresado sus mejores deseos para una rápida recuperación, esperando verla nuevamente entre sus compañeros muy pronto. Un recordatorio más de que hay que estar siempre alertas, porque nunca sabemos cuándo pueden suceder imprevistos así.

