Este miércoles, la plaza de Santa Eulàlia fue testigo de un episodio digno de contar. Un coche descapotable, con más desfachatez que sentido común, decidió estacionarse justo frente a la Oficina de Atención al Ciudadano (OAC) del edificio de Cort. Sí, habéis leído bien: en plena zona peatonal y justo donde todos pasamos a diario. La escena provocó miradas incrédulas entre funcionarios, políticos, turistas y ciudadanos que no podían creerse lo que veían.
Un acto casi teatral
A las 13:00 horas, mientras muchos disfrutaban del sol o se dirigían a hacer sus gestiones, apareció este conductor extranjero que parecía no tener un ápice de vergüenza. Pero eso no fue todo. Al bajarse del vehículo, dejó una bolsa de basura al lado del buzón cercano, como si fuera lo más normal del mundo. ¡Increíble! Los testigos aún comentan cómo se marchó caminando, dejando el coche y los desechos a la vista de cientos de personas que pasaban por allí.
No pasó mucho tiempo antes de que la grúa hiciera su aparición estelar. En menos de una hora, el vehículo ya estaba siendo remolcado ante el aplauso casi unánime de quienes presenciaron tal descaro automovilístico. Esas imágenes quedarán grabadas en la memoria colectiva; no todos los días vemos cómo se hace justicia con tanto estilo en uno de los lugares más vigilados y transitados de Palma.

