En un giro que ha sorprendido a muchos, el Ourense CF ha decidido dar un golpe sobre la mesa y destituir a su entrenador, Dani Llácer, a solo dos jornadas del final de la competición. La noticia llegó como un jarro de agua fría para los aficionados, quienes ven cómo su equipo se encuentra en una situación crítica, luchando por evitar el descenso.
A través de un comunicado en sus redes sociales, el club gallego no solo confirmó la salida de Llácer, sino que también prescindió de su segundo entrenador, Edgar Ponce, y del preparador físico José Alberto Caveda. Esta decisión marca el fin de una etapa que tuvo momentos destacados como la conquista de la Copa Federación y unas impresionantes eliminaciones en la Copa del Rey ante equipos como Valladolid y Oviedo.
Un final abrupto en tiempos difíciles
Pero ahora todo eso parece lejano. Con el equipo sumido en puestos de descenso y sin margen para errores, la directiva busca un cambio urgente que reactive al vestuario. Es una carrera contrarreloj donde cada punto cuenta. La próxima jornada se presenta como una auténtica final: este domingo a las 17:00 horas, el Ourense se medirá al Talavera en el Estadio del Prado. Un duelo donde solo sirve ganar si quieren mantener vivas las esperanzas de salvación.
En su comunicado oficial, el club no escatimó en agradecimientos hacia Dani Llácer y su equipo por “su profesionalidad y dedicación”. Sin embargo, ahora nos queda preguntarnos quién será el valiente que asumirá este desafío titánico en tan poco tiempo. La afición espera con ansias respuestas mientras se prepara para lo que podría ser uno de los partidos más importantes del año.

