En un día que debería haber sido de paz, la realidad se ha vuelto a cobrar su peaje. Al menos doce personas han muerto este martes debido a los bombardeos del Ejército de Israel sobre una localidad en el sur de Líbano. Y todo esto, en medio de un alto el fuego que se pactó hace semanas y que parecía ofrecer un respiro tras meses de conflicto.
Los equipos de rescate han trabajado incansablemente para retirar escombros en Mashqara, donde la noche del lunes y la madrugada del martes se desató el horror. Entre los restos, lograron recuperar doce cadáveres. La agencia estatal libanesa NNA informa también que hay un número indeterminado de heridos que han sido evacuados y llevados a hospitales cercanos. Sin embargo, hasta ahora, el Ejército israelí no ha hecho ningún comentario sobre estos ataques brutales.
Cifras escalofriantes y una historia repetida
Este nuevo capítulo violento llega justo cuando las heridas aún están frescas desde que las hostilidades aumentaran dramáticamente el pasado 2 de marzo. Ese día, Hezbolá respondió al asesinato del líder supremo iraní con proyectiles dirigidos hacia Israel. Desde entonces, los enfrentamientos no han cesado y ya van casi 3.200 muertos.
A pesar de un acuerdo firmado en noviembre de 2024 para detener los combates tras más de un año de enfrentamientos intensos, Israel ha continuado con sus bombardeos y ha mantenido tropas desplegadas bajo el pretexto de actuar contra Hezbolá. Las denuncias desde Beirut son cada vez más fuertes: ¿hasta cuándo seguirá esta locura?

