En el Gran Premio de Austria, la jornada no fue nada fácil para Fernando Alonso. El piloto asturiano se topó con varios problemas en su AMR26 que lo dejaron por detrás de sus rivales, Jak Crawford y Lance Stroll. Aunque al final logró dar una vuelta decente con neumáticos blandos, su puesto 19 refleja un desafío que parece repetirse este año.
Tras terminar la segunda sesión de entrenamientos libres, Fernando compartió con F1 TV su desánimo: “Sí, ha sido complicado. Nada realmente nuevo para nosotros, nada que aprender”. A pesar de experimentar con diferentes configuraciones del coche en las dos sesiones, dejó claro que aún están lejos de alcanzar los parámetros óptimos.
Un futuro incierto
El asturiano también mencionó que hay otros problemas en su coche que siguen bajo investigación: “Tenemos que solucionarlos para mañana”, afirmaba con una seriedad palpable. Sin embargo, se mostró cauteloso cuando le preguntaron sobre esos inconvenientes: “No puedo decirte”, zanjó sin querer entrar en detalles.
En cuanto al motor Honda, aunque las condiciones suelen favorecerlo en esta pista debido a la altitud, Alonso no notó grandes diferencias respecto al resto de la temporada. “La manejabilidad no fue mucho mejor comparada con otras carreras”, concluyó tras un viernes lleno de altibajos. Así está el panorama para Alonso y Aston Martin; un reto constante donde cada detalle cuenta.

