MADRID 14 Ago. (EUROPA PRESS) – En una jornada que quedará marcada en la historia, el Consejo Constitucional de Francia ha dado luz verde a la ley que garantiza el derecho a la muerte asistida para aquellas personas adultas que padecen enfermedades graves o incurables. Pero, ojo, no todo es un camino de rosas: el tribunal ha pedido al Gobierno que aclare algunos aspectos de esta legislación tan delicada.
La decisión permite a los pacientes elegir acabar con su sufrimiento administrándose ellos mismos la medicación letal, siempre y cuando estén en condiciones de hacerlo. Si no es así, médicos y enfermeros podrán ayudarles en este proceso. Sin embargo, hay matices importantes: se introduce una cláusula de objeción de conciencia para los farmacéuticos, quienes no estarán obligados a preparar esa sustancia mortal. Además, los centros sanitarios privados pueden negarse a realizar este procedimiento si así lo deciden.
Un debate necesario y esperado
Emmanuel Macron, presidente francés, ha celebrado esta resolución como un cierre ejemplar a un debate democrático que comenzó con las recomendaciones del Comité Consultivo Nacional de Ética. “Al validar las disposiciones esenciales de la ley y ofrecer aclaraciones necesarias”, dijo Macron, “el Consejo refuerza el equilibrio del texto aprobado por el Parlamento”. Es un avance que se basa en principios democráticos sólidos y que complementa la legislación anterior sobre cuidados paliativos.
Pero no todo vale: para acceder al procedimiento establecido por esta nueva norma hay requisitos estrictos. Los solicitantes deben ser ciudadanos franceses o residentes permanentes legales en el país; sufrir una enfermedad grave e incurable; estar en fase terminal o avanzada; y experimentar un dolor físico insoportable que no pueda aliviarse.
Con esta decisión, Francia se suma al grupo selecto de países europeos como Bélgica o Países Bajos que permiten bajo ciertas condiciones tanto el suicidio asistido como la eutanasia. Un movimiento sin duda crucial en nuestra lucha por los derechos humanos.

