Jessica Hawkins, embajadora de Aston Martin y pionera en el automovilismo, está convencida de que un día habrá mujeres compitiendo en la Fórmula 1. Esta británica ha dedicado su vida a las carreras, pasando por la W Series y el TCR UK, hasta llegar a subirse al AMR21 en un momento histórico para ella y para todas las mujeres del deporte.
Un camino lleno de desafíos
A pesar de los avances, Jessica es realista y reconoce que aún queda un largo recorrido por delante. En una reciente entrevista en el pódcast ‘Road to Success’, dejó claro: «Aún nos quedan unos años para eso. Pero estoy segura de que pasará. Sería una farsante si dijera lo contrario». Su convicción se basa no solo en sus propias experiencias, sino también en la evolución del mundo del automovilismo.
Hawkins también desmiente mitos sobre las limitaciones físicas. Asegura estar convencida de que las mujeres son igual de fuertes como sus colegas masculinos: «Me dolía mucho el cuello tras pilotar un F1, pero eso le pasa a cualquiera que sube por primera vez». Ella misma ha sentido lo duro que puede ser competir al más alto nivel y se muestra optimista respecto a futuras competidoras.
Además, destaca la importancia de iniciativas como la Academia de la F1, que brindan oportunidades impensables hace unos años: «Es algo increíble. Algunas jóvenes quizás ni se imaginan cómo era todo antes». Este programa tiene el potencial no solo para formar pilotos talentosos sino también para abrirles las puertas hacia la F1.
Ciertamente, este es un momento crucial donde cada paso cuenta, y aunque el camino sea arduo, Jessica Hawkins sigue firme con su visión: aquellas que sepan navegar en este mar competitivo serán las que logren alcanzar sus sueños dentro del automovilismo.

