La madrugada del sábado, los vecinos del barrio palmesano de Génova se llevaron un buen susto. Todo comenzó alrededor de la 01:30 horas, cuando unas llamadas al 112 empezaron a sonar como alarmas. Una fuga masiva en el carrer del Puig del Caragol, justo al lado de la iglesia local, dejó a más de uno con los pelos de punta.
Cuando una patrulla de la Unidad Nocturna de la Policía Local llegó al lugar, se encontraron con un espectáculo que nadie esperaba: el agua fluyendo a raudales por las escaleras que conectan la iglesia con la calle principal. La situación más crítica ocurrió en el número 37 del Camí dels Reis, donde el patio trasero –sin desagüe alguno– empezó a llenarse rápidamente. El agua no tardó en filtrarse hacia el interior, dejando claro que esta no sería una noche cualquiera.
Los bomberos llegan al rescate
Y como si esto no fuera suficiente, el vecino del número 35 tampoco tuvo suerte; su cocina recibió una inesperada visita acuática gracias a las filtraciones por el muro compartido. Ante tal panorama, los agentes no perdieron tiempo y solicitaron ayuda urgente a los Bomberos de Palma para achicar toda esa agua y pidieron también a EMAYA que cortara el suministro inmediatamente.
Los bomberos se pusieron manos a la obra durante más de hora y media para sacar todo ese agua acumulada y atender también un cuarto que había quedado completamente anegado. Finalmente, EMAYA logró detener el caudal y prometió enviar técnicos durante la mañana para averiguar qué había causado este desastre en pleno carrer del Puig del Caragol y reparar lo que hiciera falta.
Aquí queda este relato recordándonos lo impredecible que puede ser todo. Esperemos que pronto puedan recuperar la normalidad estos vecinos afectados.

