En el corazón de Son Sardina, un grupo de vecinos se prepara para salir a la calle nuevamente. ¿La razón? Reclamarse a sí mismos y a las autoridades que no olviden una promesa hecha en torno a Can Pesquet. La comunidad está cansada de esperar; sienten que sus voces han sido ignoradas durante demasiado tiempo. Y esta vez, están decididos a hacerse escuchar.
Una lucha colectiva por el futuro
No es solo un asunto administrativo, es algo más profundo. Se trata del derecho al bienestar y de cuidar su hogar. “Estamos aquí para defender lo que nos pertenece”, dice uno de los organizadores con pasión. Las palabras resuenan entre sus vecinos; todos comparten la misma inquietud: “No podemos permitir que tiren nuestra historia a la basura”.
A medida que se acercan las fechas del encuentro, la tensión y la expectativa crecen en el aire. La comunidad está lista para movilizarse, porque saben que juntos son más fuertes. Este sentimiento colectivo podría marcar un antes y un después en su lucha.

