La noche del viernes, un joven de solo 19 años se convirtió en protagonista involuntario de un dramático accidente de tráfico en Palma. Todo ocurrió cuando decidió agacharse para recoger su teléfono móvil que se le había caído. En ese momento, perdió el control y terminó invadiendo el carril contrario, chocando frontalmente contra otro coche. A pesar del fuerte impacto, afortunadamente, las heridas fueron leves.
Un despiste que pudo haber sido trágico
El incidente tuvo lugar alrededor de las 21:00 horas en Son Rapinya, justo cerca del colegio Madre Alberta. Según fuentes oficiales, el conductor del Mini Cooper no se dio cuenta de la gravedad de su acción hasta que fue demasiado tarde. Cuando levantó la vista, ya era demasiado tarde para esquivar a un Tesla que circulaba correctamente por su carril.
Las llamadas al 092 comenzaron a llegar como una tormenta; los vecinos informaban sobre un grave accidente y temían que los ocupantes estuvieran atrapados. En cuestión de minutos, varias patrullas de la Policía Local, ambulancias y bomberos acudieron al lugar. La preocupación aumentaba especialmente por la posibilidad de explosiones debido a las baterías del Tesla, pero esa amenaza quedó en nada.
Afortunadamente, los servicios médicos confirmaron que tanto el conductor como el pasajero del vehículo impactado sólo presentaban lesiones leves. Sin embargo, los coches quedaron hechos un desastre tras la colisión.
Pese a lo aparatoso del choque, la vida continuó; aunque eso sí, con el tráfico desviado durante más de una hora mientras los agentes regulaban la circulación y atendían la emergencia. En momentos como este nos queda claro: ¡hay que estar siempre atentos al volante!

