En una escena que parece sacada de una película, un turista alemán se ha visto envuelto en un incidente que no solo lo ha dejado en la mira de las autoridades, sino también ha llevado a un vigilante del aeropuerto de Son Sant Joan al hospital. Todo ocurrió este martes alrededor del mediodía, justo en el bullicioso área de facturación.
Según han contado fuentes policiales, el hombre llegó con unos palos de golf que decidió lanzar sin más cuidado sobre la cinta de equipaje. ¿Qué fue lo siguiente? Al terminar el proceso, se giró y escupió al suelo, mostrando una actitud que claramente no es bien recibida ni en el mejor de los casos. Ante tal comportamiento, uno de los vigilantes se acercó para poner orden y recordarle las normas básicas del civismo. Pero eso fue solo el principio.
La tensión estalla
Lo que debía ser una simple advertencia se convirtió rápidamente en un momento tenso. El turista no tomó nada bien la reprimenda y empezó a mostrarse agresivo. El forcejeo entre ambos no tardó en llegar y, en un instante de locura, le propinó un fuerte cabezazo al trabajador de seguridad. La situación escaló tanto que otros compañeros tuvieron que intervenir para controlar la situación.
Cuando finalmente llegaron los agentes de policía, encontraron al hombre retenido y empezaron a recopilar toda la información necesaria para entender qué había sucedido realmente. Fue entonces cuando decidieron arrestarlo por lesiones. La víctima tuvo que ser trasladada urgentemente a un centro médico debido a una fractura nasal resultante del ataque; está claro que esta no fue una mañana cualquiera para él.
A veces parece increíble cómo algunos turistas pueden olvidar las normas más básicas del respeto hacia los demás mientras disfrutan de sus vacaciones. Esperemos que este incidente sirva como lección para todos: comportarse adecuadamente siempre es la mejor opción.