El pasado fin de semana, la Policía Local de Palma se puso en acción para garantizar que la celebración de la Diada de les Illes Balears se desarrollara sin contratiempos. Con un operativo especial de vigilancia, los agentes estaban decididos a hacer cumplir las normativas en medio del bullicio festivo. El resultado no fue otro que seis denuncias administrativas.
Actuaciones destacadas en plena fiesta
Los miembros de la Patrulla Verde (UVMA) no se anduvieron con rodeos. Su misión era clara: vigilar que todos los stands y establecimientos involucrados en la celebración cumplieran las reglas al pie de la letra. Durante su inspección, instaron a varios puestos alimenticios a cambiar los vasos de cristal por recipientes biodegradables, porque nadie quiere tirar por la borda el esfuerzo por cuidar nuestro entorno.
No todo quedó ahí. En el paseo Sagrera, levantaron un acta a un músico que estaba haciendo sonar su guitarra sin permisos. ¿No es sorprendente? Y como si esto no fuera suficiente, en el parque de la Faixina también dieron con un puesto ambulante no autorizado.
Aprovechando el ambiente festivo, algunas personas decidieron sacar su vena emprendedora vendiendo bebidas, pero adivina qué: eso tampoco está permitido. Así que tres individuos se llevaron una denuncia administrativa y las autoridades confiscaban nada menos que 72 latas y un carrito de compra. Por si fuera poco, dos vehículos recibieron denuncias por aparcar donde claramente no debían: en una zona peatonal en la Porta de Santa Catalina.
Parece que este año hubo más vigilantes que nunca durante la fiesta, recordándonos a todos lo importante que es disfrutar con responsabilidad.

