En una jornada marcada por tensiones, Vladimir Putin ha decidido poner paños fríos a lo que él mismo califica como daños menores en la industria energética rusa. Desde un foro empresarial y a través de videoconferencia, no dudó en lanzar dardos hacia Ucrania, acusándola de ser la responsable del inicio de este nuevo capítulo de ataques. “Ellos dieron el primer paso. Ahora están armando un escándalo por el sector energético… No debieron haber comenzado”, sentenció con firmeza.
Las palabras de un líder entre llamas
Putin afirmó que los bombardeos ucranianos han impactado algunas refinerías rusas, pero minimizó su gravedad. “Sin embargo, continúan”, advirtió, reconociendo que deberían haberse anticipado a estas acciones. Su tono dejaba entrever una mezcla de sorpresa y desdén al recordar ataques anteriores contra plataformas digitales rusas como Ozon y Wildberries.
Pero eso no fue todo. El presidente ruso también criticó abiertamente a Ucrania por buscar apoyo externo para frenar las represalias de Moscú ante estos embates. A medida que Ucrania refuerza sus capacidades con armamento proveniente de sus aliados, los ataques contra instalaciones energéticas rusas se han vuelto más frecuentes. Zelenski ya dejó claro que esto no va a parar, incluso ante las presiones que llegan desde Estados Unidos sobre las sanciones al petróleo ruso.

