Joan Sastre ha vuelto a Mallorca, y no de cualquier manera, sino de la mano del Palmer Basket. En una presentación cargada de emoción en el Palau Municipal d’Esports d’Inca, que curiosamente lleva su nombre, el jugador se reencontró con sus raíces. La cita atrajo a varios aficionados y equipos del Club Bàsquet Ciutat d’Inca, quienes no quisieron perderse un momento tan significativo para la comunidad baloncestística de la isla.
La vuelta del hijo pródigo
La historia de Sastre en el baloncesto comenzó aquí mismo, en Mallorca, donde dio sus primeros pasos con el Basquet Mallorca. Desde entonces ha recorrido un largo camino: Cajasol Sevilla, Casademont Zaragoza y Valencia Basket, donde cosechó títulos importantes. Ahora, tras 17 años fuera, regresa a casa. “Me hace muchísima ilusión”, confiesa Joan al recordar su trayectoria. Cuando tuvo la oportunidad de regresar no lo dudó ni un segundo; está ansioso por aportar todo lo que pueda al equipo.
Sastre también dedicó unas palabras a Vicenç Palmer, presidente del club, y a Juanan Serra, director deportivo, agradeciéndoles por brindarle esta segunda oportunidad. Sin embargo, aunque los aficionados esperan verlo pronto en acción sobre la cancha de Son Moix, él es cauteloso respecto a su estado físico: “He estado parado un tiempo”, admite. No quiere apresurarse y prefiere dejar que su preparación siga su curso natural.
A pesar de conocerse apenas unos días con sus nuevos compañeros –como Feliu o Comenadador– siente que hay buena química entre ellos. A sus 33 años tiene claro que puede aportar experiencia a un grupo joven lleno de talento; “quiero ayudarles a mejorar cada día”. Por otro lado, Vicenç Palmer reveló cómo surgió este fichaje; fue una conversación casual cuando Joan fue cortado por Tenerife hace tres meses. Al final todo encajó cuando Sastre mostró su deseo de volver a Mallorca.
Parece que todos están deseando verlo debutar pronto –quién sabe si en diez días ante el Tizona Burgos– pero siempre priorizando su bienestar físico para regresar “de la mejor manera posible”. Con objetivos ambiciosos después de una temporada complicada como la pasada, ambos saben que no solo se trata de mantenerse en la categoría sino también dar ese salto necesario hacia algo más grande.

