El baloncesto en Mallorca está de luto. Este jueves nos dejó Jaume Palou, una figura fundamental para entender cómo ha crecido el deporte femenino en nuestra isla. Nacido en Palma en 1949 y con 76 años a sus espaldas, su legado va mucho más allá de las canchas. Palou no solo fue presidente del CB Jovent, sino también un alma activa en su querido barrio de sa Indioteria.
Bajo su liderazgo, el Jovent alcanzó la Liga Femenina 2 hace ya un cuarto de siglo. Aquellos tiempos fueron testigos de grandes jugadoras como Cathy Boswell, Sylvia Lara y Gaby Ocete, quienes vistieron con orgullo la camiseta del club. ¿Y quién no recuerda cuando llegaron a disputar la fase de ascenso a la Liga Femenina? Esa época dorada se vivió junto a otros clubes como el Joventut Mariana de Sóller o el Puig d’en Valls de Ibiza, donde incluso tuvo al joven Lucas Mondelo como entrenador; un nombre que brillaría años después con la selección española.
Un hombre del pueblo y del deporte
Palou fue testigo también de momentos cruciales para sa Indioteria, como la inauguración del pabellón Toni Pizá, una deuda histórica que el Ajuntament de Palma saldó tras años de peticiones por parte del barrio. Con su carácter afable, se ganó el cariño tanto de los vecinos como de los aficionados al baloncesto. Sin embargo, también enfrentó tiempos difíciles tras dejar la presidencia del Jovent, que eventualmente desaparecería. A pesar de ello, su contribución mantuvo viva la ilusión por un proyecto que quería poner a Palma entre las grandes ciudades del baloncesto femenino español.
La noticia sobre su fallecimiento ha dejado una profunda huella en todos nosotros. Aunque se retiró del primer plano tras dejar su puesto en el club al que dedicó tantas horas y recursos, nunca perdió ese humor característico que lo definía. Su estado salud había sido delicado en los últimos años, pero siempre nos regalaba una sonrisa cuando lo veíamos.

