La tarde del jueves fue un día especial en Palma. Las nuevas piscinas de s’Aigo Dolça, ubicadas en el Passeig Marítim, abrieron sus puertas por primera vez en más de medio siglo. La gente, emocionada y expectante, hacía cola para disfrutar de lo que se había convertido en un símbolo perdido de la ciudad. En la entrada, los visitantes se inscribían con sonrisas y miradas curiosas mientras otros exploraban las instalaciones durante un tour abierto al público que se extenderá hasta el 24.
El renacer de un lugar querido
Ahora, este espacio no solo será una piscina; se convertirá en parte vital de la comunidad gracias al IME. Los ciudadanos podrán nadar a sus anchas, hacer ejercicio en el gimnasio o apuntarse a clases dirigidas. Begoña Pérez fue la primera abonada y llegó corriendo porque «he venido corriendo para inscribirme», afirmando su emoción: «es una pasada». Vivir tan cerca es un lujo que no puede dejar pasar.
La alegría estaba palpable. Alby Basagoitia, quien ya disfrutaba de las piscinas, eligió una palabra para describirlo todo: «Felicidad». En la tercera planta, donde hay dos piscinas con seis carriles, ya había nadadores practicando diferentes estilos; crol, espalda… ¡la vida fluyendo! Agustín Martín también compartía su alegría: «Hacía mucha falta», decía con gratitud después de tanto tiempo esperando esta reapertura.
María Ferragut destacó lo importante que era para ella volver a este sitio donde pasó su infancia: «Ya era hora» comentó mientras pensaba en alquilar una plaza de aparcamiento reservado para residentes. Y Álvaro Torres trajo recuerdos conmovedores desde hace más de sesenta años cuando también nadaba aquí con su abuelo; “aquella piscina era diferente”, recordaba nostálgico.
Las reformas han costado más de 10 millones de euros y han renovado completamente unas instalaciones amplias que pueden acoger hasta 600 personas. Con vestuarios modernos y áreas recreativas como un solárium y gimnasios equipados, s’Aigo Dolça promete ser el corazón pulsante del deporte acuático en Palma nuevamente.
Las puertas están abiertas desde las 16:30 hasta las 21:30 horas por ahora, pero eso es solo el comienzo; habrá más fases por venir que ampliarán horarios y actividades. La espera ha valido la pena; estamos listos para vivir grandes momentos juntos en este renacido lugar.

