En un giro inesperado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha salido a la luz con una revelación que ha dejado a muchos boquiabiertos. Este miércoles, durante una entrevista en el podcast de la periodista conservadora Miranda Devine, confirmó que tuvo un cruce de palabras bastante subido de tono con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Sí, le llamó «puto loco». Pero no se quedó ahí; también aprovechó para hacer un llamado urgente a detener la guerra en Líbano.
Un choque que refleja tensiones profundas
“Sí, lo hice”, admitió Trump sin tapujos. “No diría que estaba enfadado, pero sí un poco perturbado por su constante enfrentamiento con Líbano”, añadió. En medio de esta tormenta verbal, insistió en que es crucial parar la violencia: “Quizá tengamos que detener esto. Tenemos que detenerlo”. A pesar del intercambio caliente, el presidente aseguró que él y Bibi han trabajado bien juntos en tiempos convulsos.
La conversación entre ambos líderes fue tensa y dejó claro cuán diferentes son sus posturas respecto al conflicto en Oriente Próximo. Según Axios, llegó un momento donde Trump cuestionó las decisiones bélicas de Netanyahu y le recordó: “Estás puto loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí”. ¿Quién diría que una llamada podía ser tan explosiva?
A medida que las hostilidades aumentan y amenazan los frágiles diálogos entre EE.UU. e Irán sobre el cese de ataques y la apertura del estrecho de Ormuz, parece que este episodio solo añade más leña al fuego. Y así es como se vive la política internacional hoy día: entre gritos y promesas rotas.

