El fútbol es un espectáculo donde a menudo se cuentan historias de goles, pero también hay quienes se destacan por los esfuerzos que hacen para evitar que el rival marque. Este es el caso de Cuti Romero, un defensa argentino que no solo ha dejado su marca con su juego, sino también con su carácter indomable. A sus 28 años, este central ha logrado alcanzar la final del Mundial 2026 ante España, siendo uno de los pilares silenciosos de una Argentina que ha mostrado una solidez admirable al ganar todos sus partidos hasta ahora.
De Córdoba a la cima del fútbol mundial
Nacido en Córdoba el 27 de abril de 1998, Cuti comenzó su andadura futbolística en las divisiones inferiores del Belgrano. En 2016 debutó en la Primera División con este equipo, dando inicio a un viaje que lo llevaría muy lejos. Su talento no pasó desapercibido y pronto cruzó el océano para jugar en Italia. En 2018 se unió al Genoa, donde rápidamente mostró su capacidad para adaptarse al intenso ritmo de la Serie A.
Su rendimiento atrajo la atención de gigantes como la Juventus, aunque fue en el Atalanta donde realmente brilló, ganándose el título de Mejor Defensor de la Serie A. En 2021 dio un salto importante al fichar por el Tottenham Hotspur, convirtiéndose en una pieza clave del equipo y dejando huella en la Premier League.
A lo largo de su carrera ha sido parte fundamental del renacer del fútbol argentino, levantando trofeos como la Copa América, la Finalissima, y más recientemente, el Mundial de Qatar 2022.
No obstante, Romero también tiene una faceta menos conocida: es actualmente el jugador con más expulsiones (seis) desde su llegada a Inglaterra. Esto refleja no solo su estilo combativo sino también momentos difíciles; después de sufrir una lesión complicada contra Sunderland, muchos temieron por su participación en este Mundial.
A pesar del revés inicial y algunas molestias durante los partidos, Cuti logró superar obstáculos y se presenta hoy como uno de los defensores más destacados del torneo. Con seis encuentros disputados hasta ahora y un gol crucial ante Egipto que marcó el comienzo de una remontada espectacular para Argentina.
Argentina ha cerrado esta fase con nueve puntos perfectos, mostrando un rendimiento impresionante bajo su sólida defensa. Y aunque Cuti puede haber cometido algunas faltas -incluso ocupando ese segundo lugar entre los centrales más sancionados-, eso no le quita mérito; está ahí cuando más se necesita.

