Imagínate esta situación: estás hablando con un amigo sobre ese nuevo restaurante que tanto deseas probar, y al poco tiempo, ¡zas! Aparece un anuncio de él en tu móvil. ¿Te suena familiar? Pero no te preocupes, tu teléfono no está espiando tus conversaciones.
Las aplicaciones tienen formas mucho más sutiles de conocer tus intereses. No necesitan activar el micrófono; simplemente observan cómo usas el dispositivo, los lugares que frecuentas y las páginas que visitas. Es un juego de pistas que construye un perfil sorprendentemente preciso sobre ti.
¿Qué pasa cuando dices ‘sí’ al rastreo?
Cada vez que aceptas los términos y condiciones de una app, le das permiso para seguir tu actividad en otras aplicaciones y sitios web. En el caso de Apple, este permiso permite a las apps conectar información diversa para mostrarte publicidad más personalizada. Desde la actualización iOS 14.5, tienen que pedirte permiso primero antes de realizar este seguimiento. Y aquí viene lo interesante: según Engadget, Meta (la empresa madre de Facebook) estimó que estos cambios podrían costarle alrededor de 10.000 millones de dólares en ingresos publicitarios en 2022 debido a la negativa de muchos usuarios a ser rastreados.
Aceptar ser rastreado no significa que puedan acceder a tu cámara o micrófono sin tu consentimiento; esos son permisos separados que puedes gestionar por otro lado. Pero es cierto que hay muchas maneras menos obvias en las que se puede seguir nuestro rastro digital. Por ejemplo, hasta el acelerómetro del móvil puede ofrecer datos sobre nuestros movimientos y comportamientos.
Sí, has leído bien: incluso los sensores pueden contribuir a crear ese rompecabezas llamado perfil digital. A pesar de intentar limitar nuestra huella digital, esto no nos convierte en fantasmas; sigue habiendo formas para identificar quién eres.
Si quieres mantener algo más privada tu información personal, puedes hacer ajustes tanto en iOS como en Android para limitar el seguimiento. Por ejemplo, en Android puedes restablecer tu ID publicitario desde Ajustes – Anuncios; mientras que en iPhone puedes impedir solicitudes desde Ajustes – Privacidad – Rastreo. Sin embargo, ten claro que esto no eliminará por completo la capacidad del móvil para saber cosas sobre ti.
Cada búsqueda realizada o cada interacción cuenta para construir ese perfil detallado sobre ti. Así que si realmente quieres controlar lo que compartes, revisa los permisos y considera eliminar aquellas aplicaciones que ya no utilizas.

