En la planta noble de Son Moix, el sonido de una caja registradora no deja de resonar. Y es que la salida de Maffeo al Olympiakos griego, por tres millones de euros, está a punto de hacerse oficial. Una decisión que encaja perfectamente con los planes del club para regresar a Primera División. Ortells, el director deportivo, busca maximizar cada euro y sacar provecho de jugadores como Maffeo, considerados transferibles.
Un camino lleno de altibajos
A lo largo del último año, Maffeo ha estado en el centro del debate. El año pasado, su salida fue frenada cuando el Nottingham Forest llegó a ofrecer seis millones por él. Sin embargo, en Son Moix pensaron que eso no era suficiente y pidieron entre 10 y 12 millones. Un error que hoy puede costarles caro.
Durante este tiempo, Maffeo no solo lidiaba con la presión del mercado; también tuvo que afrontar una relación tensa con la afición tras algunos episodios desafortunados. Recibió silbidos durante un partido crucial y tardó en debutar en Liga esta temporada hasta bien entrada la competición. A pesar de todo esto, demostró su compromiso pidiendo perdón en un vídeo lanzado por el club.
Con más sombras que luces en su rendimiento desde su llegada al Mallorca, donde ha jugado 159 partidos y anotado cinco goles, ahora se marcha a uno de los grandes equipos de Grecia con la esperanza de relanzar su carrera bajo las órdenes de José Luis Mendilibar. Así culmina un ciclo donde lo prometedor se tornó en decepción.

