Este viernes, los cines se llenarán de emoción con el estreno de Mala bèstia, la ópera prima de Bàrbara Farré, una cineasta catalana que ha decidido abrirse al mundo a través de su arte. La película, que compite en la sección oficial del Atlàntida Mallorca Film Festival, es un reflejo profundo de las inseguridades y temores que todos llevamos dentro.
Una historia íntima y poderosa
Atenea, la protagonista interpretada por María Schwinning, es una niña atrapada en un internado. En este espacio tan cerrado, debe enfrentarse a uno de los miedos más grandes: crecer y la posibilidad de quedarse sola. Cuando parece que una pareja podría ofrecerle un hogar, el miedo a ser reemplazada despierta en ella instintos inesperados. ¿Quién no ha sentido alguna vez esa inquietud ante lo desconocido?
Bàrbara comparte que esta película surge de su necesidad personal de explorar emociones complejas. «Las películas llegan para mostrarte tus heridas», dice con sinceridad. La directora se conecta con esa niña herida que todas llevamos dentro; ese lugar donde el miedo a no ser elegidos nos acecha constantemente. Y así, bajo la dirección atenta y empática de Bàrbara, María nos cuenta cómo fue vital observar a Atenea desde la empatía. Entenderla no solo fue un reto actoral sino también un viaje personal.
No podemos olvidar que tras esta narración hay un eco común: la inseguridad afectiva está presente en muchas vidas. A través del relato de Atenea, Bàrbara crea un puente hacia esas emociones universales que tantas veces nos cuesta expresar.
Mala bèstia nos invita a reflexionar sobre nuestra propia infancia y las relaciones familiares elegidas versus las impuestas por la sangre; ya que como bien dice Bàrbara: “A veces los vínculos que elegimos son mucho más dulces”. Así que prepárate para sumergirte en una historia donde cada imagen es una invitación a recordar y sentir.

