La situación de Ter Stegen en el Barcelona se ha convertido en un auténtico rompecabezas. Con Hansi Flick sin incluirle en sus planes, la dirección deportiva del club se enfrenta a un dilema: ¿cómo gestionar su futuro? La opción más factible podría ser rescindir su contrato o, quizás, buscar una cesión que alivie la carga económica. Sin embargo, cada paso está lleno de obstáculos.
Recientemente, la llegada de Míchel como nuevo entrenador del Ajax generó un rayo de esperanza. Este técnico ya había intentado fichar al portero alemán para el Girona y ahora lo ve como un refuerzo vital para su nueva etapa. Pero claro, las aspiraciones del Ajax son altísimas y la portería necesita urgentemente un buen guardameta.
El gran escollo: el salario
Aquí viene lo complicado. El sueldo de Ter Stegen supera los 15 millones de euros anuales, una cifra estratosférica para cualquier equipo, pero más aún para uno como el Ajax. Ellos podrían ofrecer algo parecido a lo que pagaron por él cuando estaba en Girona: alrededor de un millón. Así que, antes de cualquier movimiento, habrá que sentarse a negociar.
En este escenario, lo ideal sería que el Barcelona cubriera casi toda la ficha del portero si optan por cederle nuevamente. Pero parece que los culés buscan otra alternativa para evitar esas conversaciones interminables con otros clubes.
No obstante, hay otro problema acechando: el estado físico de Ter Stegen. Con tantas lesiones acumuladas en los últimos dos años, nadie puede asegurar cómo está realmente. En resumen, ningún equipo se arriesgará a hacer una gran inversión sin tener claras las cartas sobre la mesa. Y eso incluye al Ajax; ellos tampoco quieren lanzarse a la piscina sin saber si hay agua.

