El World Wide Technology Raceway de Gateway sigue siendo un escenario desafiante para Álex Palou. En esta ocasión, el piloto español arriesgó con una estrategia extrema en la carrera de IndyCar y, como resultado, se quedó sin gasolina a falta de 60 vueltas, terminando en un decepcionante 17º puesto. La suerte no estuvo de su lado, y la pista se ha convertido en su auténtica bestia negra.
Una carrera llena de imprevistos
A lo largo de la carrera, Palou mostró destellos de brillantez durante el primer stint, llegando a liderar casi toda la primera parte. Sin embargo, tras una parada en pits que dejó mucho que desear, las cosas comenzaron a complicarse. Un choque inesperado con Nolan Siegel le hizo sudar frío mientras veía cómo se iba al muro. Aunque logró evitar una sanción, eso no fue suficiente para mantener su posición; ya había perdido el control y caído hasta el tercer lugar.
Cuando parecía que podría recuperarse, llegó la lluvia justo después de cruzar el ecuador del evento. Con los elementos jugando en su contra y una mala segunda parada que costó más posiciones aún, las cosas empezaron a verse oscuras para él. La lluvia amenazante apenas dejó caer algunos chispeos antes de que se reanudara la carrera tras una bandera roja.
En un intento por cambiar las tornas, Ganassi tomó una decisión arriesgada: parar antes de tiempo para poder terminar con solo otra parada más. Pero las cosas no salieron como esperaban. Una amarilla apareció justo cuando necesitaban ahorrar combustible; Palou tenía que llegar hasta la vuelta 200 y esa aparición cambió todo.
Con el tanque casi vacío y bajo presión constante, Palou tuvo que entrar a pits cuando los equipos estaban cerrados por bandera amarilla; lo peor vino después: su monoplaza se quedó seco justo al entrar al carril de pits. Tuvo que ‘arrastrarse’ hasta su posición y allí perdió tiempo valioso esperando a que el motor arrancara nuevamente.
Al final del día, Josef Newgarden fue quien levantó el trofeo tras demostrar su dominio en los óvalos cortos, seguido por Marcus Ericsson y Christian Rasmussen. A pesar del desastroso resultado en St. Louis, Álex todavía mantiene una ventaja considerable en el campeonato sobre sus rivales más cercanos; ahora tiene 49 puntos sobre Kyle Kikrwood y 68 sobre David Malukas.
Con nuevos horizontes por delante en Road América y Mid Ohio dentro de dos semanas, Palou deberá dejar atrás este episodio doloroso e intentar recuperar terreno donde ha brillado anteriormente.

