En un reciente encuentro en ‘DAZN’, Marc Márquez, ese gigante de las motos, se ha puesto a reflexionar sobre su futuro con Ducati. La noticia de su renovación hasta 2028 ha sacudido el paddock, especialmente después de ver cómo su compañero Pedro Acosta se suma al equipo italiano. El ambiente está cargado de expectativas y sentimientos encontrados. ¿Cómo no emocionarse ante la posibilidad de una décima corona?
Un camino lleno de retos
El catalán sabe que cada paso que da es crucial. «Para seguir compitiendo, tenía que estar al 100%», comenta con esa sinceridad que lo caracteriza. Enfrentándose a las lesiones como un verdadero guerrero, explica que tomar decisiones en momentos difíciles nunca es fácil. «Lesionado, he aprendido que no se puede decidir nada importante», confiesa.
Hoy, tras varias operaciones y mucho esfuerzo, siente que su cuerpo responde mejor. Con una sonrisa sincera dice: «Cada vez me siento más fuerte y los nervios ya no son un problema». Pero no todo es color de rosa; reconoce que mantener el ritmo alto en cada carrera es complicado. Sin embargo, sigue adelante con la mentalidad firme: ir carrera a carrera.
Márquez también reflexiona sobre su noveno título y la presión que siente por conseguir el décimo. «No quiero quemarme; mi deseo es disfrutar cada momento encima de la moto», asegura mientras mira hacia el futuro con determinación.
La llegada del joven Acosta solo añade más emoción a esta temporada llena de sorpresas. Para Marc, era esencial contar con él en el equipo: «Si yo fuera team manager, habría ido directamente por él».
Finalmente, acerca del interés de Honda por volver a contar con él en sus filas, no puede evitar mostrar cierta nostalgia pero también claridad: «A veces hay que valorar las cosas desde la razón y no dejarse llevar por lo sentimental».

