La delegación balear ha dado un golpe sobre la mesa en el XVI Campeonato de España de Wushu Tradicional celebrado en Vinaròs, logrando uno de los mejores resultados de su historia. Con seis campeonatos nacionales, además de cinco medallas de plata y siete de bronce, los deportistas han dejado huella, recibiendo elogios tanto de árbitros internacionales como de representantes técnicos y otras comunidades autónomas. El nivel técnico y la actitud mostrada durante la competición han sido realmente destacables.
Un paso adelante para el Wushu balear
No se trata solo de las medallas; lo que ha ocurrido en este campeonato es un verdadero hito. Durante el evento, muchos árbitros internacionales y entrenadores han puesto su mirada en Baleares, reconociendo el crecimiento técnico del equipo. Esto podría abrir puertas a colaboraciones futuras y programas formativos que sin duda enriquecerían aún más nuestra escena deportiva.
Baleares se ha posicionado entre las comunidades con mayor proyección dentro del Wushu nacional, validando así el esfuerzo constante realizado por la Federació Balear de Judo i Esports Associats. La presencia del árbitro autonómico Alessandro Gaminara también ha reflejado cómo el Wushu balear no solo avanza en competiciones, sino también a nivel organizativo.
Los títulos fueron variados: desde Adriana Sánchez Dora, quien se alzó como campeona en Mano Vacía Otros Estilos Junior Femenino y Arma Corta Wudang Junior Femenino, hasta Isaac Riesco Junquera, que brilló en Arma Larga Sur Junior Masculino y Duilian Absoluto. Sin olvidar a Diego Montalvo, otro gran nombre que reafirmó su talento tras su reciente participación en Europa.
La joven Adriana no deja de sorprender; apenas semanas después de obtener su grado nacional 1.er Dan, ya está conquistando títulos a pasos agigantados. Esto nos lleva a pensar: ¿qué más podemos esperar del futuro del Wushu balear?

