El Racing Santander se encuentra en una encrucijada. Este próximo sábado, José Alberto tendrá que lidiar con una situación crítica cuando su equipo visite el Castalia, un campo donde la presión será palpable. No solo se enfrenta a la exigencia de defender el liderato recuperado, sino que lo hace ante un Castellón enrachado, que fue líder la semana pasada y llega con ganas de dar guerra.
La historia comienza en el minuto 50 del encuentro contra el Burgos. En un momento de protesta, Andrés Martín vio cómo el árbitro, Saul Ais Reig, le sacaba una tarjeta amarilla. Y no fue cualquier amonestación; esa era la quinta del ciclo para nuestro máximo goleador. Con 14 tantos a su nombre, su ausencia se siente como un golpe directo al corazón del equipo.
Lesiones y más lesiones
A esto hay que sumar otras bajas significativas. Asier Villalibre, quien ha aportado 10 goles esta temporada, lleva tiempo fuera por lesión. Arana está atrapado en su tercera dolencia y ha anotado tres veces en la Copa. Y por si fuera poco, Manex Lozano llegó hace poco al club pero ya sufrió una grave lesión de rodilla tras marcar dos goles.
Con este panorama desolador, José Alberto se ve obligado a confiar en Jaime Mata, aún adaptándose al ritmo del juego y Guliashvili, que ocupa la punta pero todavía no ha logrado marcar. Es cierto que el Racing suma un total impresionante de 61 goles esta campaña—53 en Liga y 8 en Copa—pero enfrentar al Castellón sin sus principales artilleros es un desafío enorme.
A pesar de las adversidades, hay esperanza en las palabras de José Alberto: «Es fundamental saber sufrir para salir adelante en estos partidos». La afición espera ver cómo su equipo logra superar este obstáculo con coraje e ingenio.

