El Ajuntament de Palma ya ha comenzado a poner en marcha la esperada verbena del Orgullo LGTBI, programada para el próximo 27 de junio. Este año, la Plaza Mayor será el epicentro de las celebraciones, un cambio notable respecto a otros años donde todo sucedía en la Plaza España. La portavoz del equipo de gobierno, Mercedes Celeste, nos contaba este miércoles que cuando tengan todos los detalles listos, compartirán más información sobre el evento y sobre quiénes serán los organizadores.
Un camino lleno de obstáculos
A pesar de que la Junta de Govern ha declarado este día como actividad de interés público municipal, hay que mencionar que Ben Amics, una asociación clave en estas celebraciones, no estará involucrada este año. Esto ocurre tras una protesta por parte de la entidad, que denunció haber solicitado permisos desde enero sin recibir respuesta alguna por parte del Consistorio. Celeste dejó claro: “Nosotros seguimos abiertos para que todas las asociaciones puedan participar activamente. Pero hay plazos que cumplir y la fiesta tiene que celebrarse a finales de junio”. Es evidente que la organización no puede esperar eternamente.
La portavoz subrayó también la importancia de apoyar esta fecha tan significativa: “Aunque haya habido desacuerdos con Ben Amics, eso no impide que celebremos”. El Ayuntamiento lleva organizando esta festividad durante trece años y siempre ha proporcionado toda la infraestructura necesaria. Sin embargo, advirtió a Ben Amics: “Si quieren colaborar, estamos abiertos”, dejando entrever un atisbo de esperanza para futuras colaboraciones.
En un comunicado reciente, Ben Amics anunció la cancelación definitiva del evento tras rechazar los compromisos propuestos por el Ayuntamiento como condiciones necesarias para su realización. Además, han criticado al Consistorio por optar por el silencio ante las acusaciones relacionadas con el desmantelamiento de políticas dirigidas al colectivo LGTBI en nuestra capital balear.

