MADRID, 27 de mayo. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha dejado claro en una reciente reunión con su partido, Servidor del Pueblo, que la lucha contra Rusia no parece tener un final cercano, estimando que podría continuar al menos hasta noviembre. Este panorama se presenta en un contexto donde las conversaciones con el enemigo no están a la vista y las anteriores no han aportado mucho.
Zelenski ha marcado estos próximos seis meses como una “fecha límite”, según ha comentado Dimitro Litvin, su asesor de comunicación. “Es hora de concentrar todos nuestros esfuerzos en lo que queda hasta noviembre”, fue la consigna lanzada por el presidente ucraniano durante el encuentro. Y es que a veces parece que la gente necesita aferrarse a esos mensajes para recordar lo complicada que está la situación.
Un camino lleno de obstáculos
A pesar de los intentos de mediación por parte de Estados Unidos en lugares como Emiratos Árabes Unidos y Suiza, los puntos más espinosos siguen sin resolverse. La gestión de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, y el futuro incierto de los territorios del este ucraniano son solo algunas de las piedras en el zapato que mantienen a Kiev y Moscú alejados.
Litvin también ha desestimado como “irrelevante” lo publicado recientemente por algunos medios sobre supuestas declaraciones del presidente advirtiendo sobre un posible alargamiento del conflicto durante dos o tres años más. Sin embargo, todos sabemos que mientras haya disputas tan profundas y heridas tan abiertas, es difícil imaginar un desenlace rápido.

