En una tarde calurosa en París, Alejandro Davidovich, el tenista malagueño que llegó con grandes expectativas, se encontró nuevamente con el mismo destino: la segunda ronda de Roland Garros. Por tercer año consecutivo, el vigesimoprimer favorito del torneo no pudo avanzar y se despidió ante Thiago Tirante, un jugador argentino que demuestra que a veces las sorpresas están a la vuelta de la esquina.
Una batalla en la pista 14
El partido fue un verdadero tira y afloja. A pesar de sus esfuerzos, Davidovich cayó por 4-6, 7-6(4), 6-1 y 6-3. La frustración era palpable. El joven de Fuengirola apenas logró sumar un juego al final del tercer set antes de solicitar ayuda médica por molestias en su pierna izquierda. Con temperaturas rozando los 32 grados, el calor no era precisamente su aliado.
El recuerdo de aquellos cuartos de final en 2021 parecía un espejismo. Tras una primera ronda complicada frente a Damir Dzumhur, donde ya había confesado no sentirse al cien por cien, las dudas sobre su estado físico cobraron fuerza. Y aunque tuvo dos días para recuperarse entre rondas, esta vez no fue suficiente.
Tirante, por su parte, brilla como nunca en este ‘major’, logrando su mejor resultado en cinco participaciones. Ahora espera al ganador del duelo entre Pablo Carreño y Thanasi Kokkinakis. En fin, otra lección dura para Davidovich en este torneo donde los sueños pueden convertirse rápidamente en decepciones.

