Fermín López está en una racha espectacular, ¡y vaya si lo está demostrando! Con 11 goles y 12 asistencias en 32 partidos, se ha convertido en un pilar fundamental del Barcelona. Pero no todo este éxito es casualidad. Gran parte de su progreso se debe a Alberto González, el técnico que le guió durante su etapa en el Linares y que ahora entrena al Albacete.
Un camino de aprendizaje
El pasado reciente de Fermín es un claro ejemplo de cómo un buen mentor puede cambiarlo todo. “Alberto me enseñó a ser más competitivo y a trabajar con las dos piernas”, comenta el mediocampista andaluz. Esa dedicación ha dado sus frutos, ya que en su última actuación contra el Levante, marcó un golazo con la izquierda que dejó sin opciones al portero rival.
“He visto el hueco y he tirado”, dice con una sonrisa después del partido. No es fácil para muchos jugadores dominar ambas piernas, pero él ha hecho del entrenamiento su mejor aliado. Lo cierto es que esta habilidad no llegó de la noche a la mañana; fue durante su cesión en Linares cuando empezó a trabajar duro en ello. “Antes era muy impaciente”, recuerda Fermín, quien ahora sabe esperar los momentos adecuados para actuar.
A día de hoy, sus números son impresionantes: seis goles con la pierna izquierda y cinco con la derecha. Este crecimiento no solo se ve reflejado en las estadísticas, sino también en su confianza dentro del campo. El futuro parece brillante para este joven talentoso que sigue deslumbrando a todos, incluso eliminando al Real Madrid de la Copa del Rey junto a su equipo actual.

