MADRID, 8 sep. (EUROPA PRESS) – El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha salido al paso este martes de las acusaciones que apuntan a que Emiratos Árabes Unidos le alertó antes de los devastadores ataques del 7 de octubre, perpetrados por Hamás y que dejaron un trágico saldo de unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados. En un mensaje breve pero contundente en redes sociales, la oficina del dirigente aseguró: «Las noticias publicadas son falsas. Emiratos no envió ningún aviso previo al primer ministro».
En medio de esta controversia, el diario israelí ‘Haaretz’ reveló que el presidente emiratí, Mohamed bin Zayed al Nahyan, habría advertido a Netanyahu en una conversación telefónica a finales de septiembre sobre la posibilidad de un ataque desde Gaza. Desde Abu Dabi, las autoridades han mantenido una postura cauta, indicando que «no comentan» especulaciones sobre conversaciones entre líderes gubernamentales.
La presión crece sobre Netanyahu
A pesar de los intentos por minimizar la situación, el clima político se ha caldeado. Yair Lapid, líder opositor, lanzó duras críticas señalando que si Netanyahu hubiera estado a la altura de su deber “la masacre se habría evitado”. Sus palabras resuenan con fuerza en un país donde las elecciones legislativas están a la vuelta de la esquina.
Lapid no se detuvo ahí; pidió abiertamente la destitución del primer ministro tras descubrir lo que él llama una “escalofriante realidad”. Para él, está claro que Netanyahu no es digno del cargo: “No se trata solo de un error sino de un abandono consciente y criminal”, afirmando sin tapujos que debería rendir cuentas ante la justicia.
Mientras tanto, Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor israelí y candidato a liderar el país en próximas elecciones, prometió crear una comisión para investigar los “fallos” que llevaron a esta tragedia. Acusó también a Netanyahu de lanzar “teorías conspirativas” para desviar responsabilidades y exigió respuestas claras: “¿Qué sabía? ¿Cuándo lo supo? ¿Por qué no actuó?”, cuestionándose cómo es posible tanta arrogancia y negligencia desde su puesto.

