MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) – Este martes, el Gobierno de Israel ha decidido dar un paso contundente al anunciar el cierre del consulado británico en Jerusalén, junto con sanciones dirigidas a doce políticos del Reino Unido, entre los que se encuentra el ex líder laborista Jeremy Corbyn. Esta decisión llega como respuesta al veto que Londres ha impuesto sobre el comercio con los asentamientos israelíes en Cisjordania, un tema candente que no deja indiferente a nadie.
Una respuesta firme ante la presión internacional
En una rueda de prensa cargada de tensión, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, no se ha mordido la lengua. Ha dejado claro que la expulsión del Reino Unido del Centro de Coordinación Civil-Militar (CMCC), que supervisa el alto el fuego en Gaza desde un acuerdo de 2025, es solo una parte de estas contramedidas. También ha decidido prohibir la entrada a Israel a aquellos ciudadanos británicos acusados de participar en actividades consideradas antisemitas o antiisraelíes. “No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras atacan nuestra existencia”, afirmó Saar con contundencia.
A esto se suma la decisión de poner fin a la colaboración británica para entrenar a las fuerzas palestinas en Judea y Samaria –como Israel llama a Cisjordania– bajo el ‘Equipo de Apoyo Británico en Ramala’. En sus palabras, esta medida es una respuesta directa al “Gobierno laborista hostil” que parece actuar constantemente en contra del Estado hebreo.
Jeremy Corbyn no fue el único blanco; otros políticos también son señalados por su postura crítica hacia Israel. Por si fuera poco, Ed Miliband ha respondido afirmando que Reino Unido tomará medidas contra colonos extremistas involucrados en actos violentos hacia comunidades palestinas y ampliará las sanciones por violaciones a los Derechos Humanos. Así las cosas, se une así al esfuerzo conjunto con Francia y Canadá para frenar la importación de productos provenientes de asentamientos ilegales.
Parece ser que las tensiones entre ambos países han llegado a un punto crítico; esta saga política promete seguir dando mucho que hablar…

