En la barriada de Camp Redó, algo insólito está sucediendo. Las calles se han llenado de piscinas desmontables y barbacoas que parecen haber brotado como champiñones. La situación ha encendido las alarmas del Ajuntament de Palma, especialmente por el riesgo que suponen estas instalaciones improvisadas en medio de viviendas.
Los vecinos, preocupados por la seguridad y con razón, han alzado la voz. Gracias a sus denuncias, la Oficina del Distrito Norte ya ha pasado el aviso a la comisaría Oeste de la Policía Local para investigar lo que está pasando. Es un momento crítico: el calor apretando y las temperaturas disparadas hacen que el peligro de incendio sea extremo. ¿Cómo es posible que se permita este tipo de actividades sin control?
Peligro en plena calle
A medida que los residentes ven brasas ardiendo junto a sus casas, no pueden evitar preguntarse si es prudente tener barbacoas encendidas tan cerca. Y eso no es todo; hay quien asegura que el agua usada para llenar esas piscinas podría estar sacándose directamente de la red pública, lo cual eleva aún más las preocupaciones entre los vecinos.
No se descarta incluso la intervención de los Bomberos de Palma para evaluar el riesgo real que representan estas barbacoas descontroladas en una zona urbana. Al final del día, lo que todos queremos es vivir en un lugar seguro y agradable, ¿verdad? Mientras tanto, el Ajuntament espera un informe detallado antes de tomar medidas contundentes o sancionar a quienes están incumpliendo las ordenanzas municipales.
Así estamos ahora, monitorizando una situación crítica bajo un sol abrasador mientras esperamos respuestas. En estos días intensos de calor, más vale prevenir que lamentar.

