La sala del Tribunal Superior de Justicia de las Illes Balears presenció un momento que nos deja con el alma encogida. Un hombre de 56 años ha aceptado su condena: un año tras las rejas por manosear a una menor en un supermercado de Palma. Este martes, durante el juicio en la Audiencia Provincial, se declaró culpable y además tendrá que indemnizar a la víctima con 1.000 euros por los daños morales causados.
Al principio, el Ministerio Público pedía tres años de prisión, pero tras llegar a un acuerdo entre abogados, esa petición se redujo a solo un año. ¿Qué nos dice esto sobre nuestra sociedad? Los hechos ocurrieron alrededor de las 15:00 horas del 28 de enero de 2025. El acusado, al parecer el encargado del supermercado, se cruzó en el camino de la niña cuando esta iba a hacer sus compras. Con una actitud inquietante, la agarró del brazo y la llevó hacia el fondo del establecimiento.
Acoso inaceptable y consecuencias duras
Ahí comenzó lo inimaginable: comenzó a abrazarla y manosearla por encima de la ropa, tocando sus pechos y nalgas antes de darle un beso en la frente. La indignación es palpable; ¿cómo es posible que alguien pueda actuar así? Como parte de su sentencia, este hombre no podrá acercarse a menos de 500 metros de la niña ni desempeñar cualquier actividad relacionada con menores durante cinco años. Un rayo débil de esperanza para todos aquellos que buscamos proteger a nuestros niños.
Y aquí estamos, reflexionando sobre lo ocurrido mientras esperamos cambios significativos que nos aseguren que situaciones como estas no vuelvan a repetirse.

