El Ayuntamiento de Ses Salines, bajo la dirección del alcalde Guillem Mas, se encuentra en un momento clave de transformación. Con un enfoque audaz y decidido, han puesto en marcha un conjunto de proyectos que no solo modernizan infraestructuras, sino que también refuerzan la identidad de esta comunidad que celebra sus 100 años como municipio independiente. El 1 de junio de 2025 fue una fecha marcada a fuego en el calendario, un día para recordar con orgullo su emancipación de Santanyí.
Un legado para las futuras generaciones
A medida que celebraban este centenario, se diseñó un programa repleto de actividades que involucraron a los vecinos y al tejido asociativo. Entre estas iniciativas brilla En Salat, un nuevo caparrot presentado durante las fiestas de Sant Bartomeu. Este proyecto tiene como misión rescatar del olvido las tradiciones locales y hacer partícipes a los más jóvenes. “Es esencial conectar a nuestra juventud con nuestras raíces”, decía uno de los organizadores.
No todo son celebraciones; también hay trabajo serio detrás. La educación ha sido uno de los ejes centrales del plan municipal. Se ha llevado a cabo una reforma integral en el CEIP Ses Salines con una inversión que supera los 492.000 euros. Esta es la primera gran intervención desde 1976, arreglando problemas históricos como el mal aislamiento térmico. Además, ya están negociando con la Conselleria para implementar la ESO en el municipio dentro de cinco años; una visión a futuro pensada para no dejar nada al azar.
El urbanismo también está viviendo su revolución particular: más de un millón de euros se han invertido en mejorar calles y espacios públicos. Desde renovar asfaltados hasta crear paseos peatonales seguros en Colònia de Sant Jordi, cada acción busca hacer más accesible y atractivo el entorno urbano.
Pero eso no es todo; las obras relacionadas con el agua son igualmente cruciales. Con una nueva sectorización en la red potable por valor cercano a los 278.000 euros, se espera controlar fugas y optimizar recursos hídricos vitales para todos nosotros.
Sí, estamos hablando no solo de cambios visibles; se trata también del turismo, donde la Oficina de Información Turística se trasladará a la icónica torre Can Bàrbara para ofrecer un servicio mejorado desde mayo hasta octubre cada año.
En resumen, Ses Salines está trazando su camino hacia el futuro mientras honra su rica historia. ¡Lo estamos haciendo juntos!

