Cultura

‘Ocupación’, de Margaryta Yakovenko: un viaje por la memoria y la pérdida

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La historia de ‘Ocupación’, la nueva novela de Margaryta Yakovenko, nos lleva a adentrarnos en el dolor y la nostalgia que siente una familia en medio del conflicto entre Rusia y Ucrania. Desde su experiencia personal, Yakovenko narra las tensiones y pérdidas a lo largo de un siglo, recordándonos que en cada palabra se esconde el eco de lo que se ha ido.

“Mi abuelo murió y todo lo que me queda es este dolor que me esfuerzo en transformar en palabras”, comparte con una sinceridad desgarradora. Al igual que Maurice Blanchot afirmaba, escribir es evocar lo irrecuperable. Para ella, los recuerdos son tesoros frágiles; ¿qué ocurre cuando no hay cuerpo al que despedir? Su abuelo partió sin poder regresar a Tokmak, su ciudad natal, ocupada desde febrero de 2022, donde ni médicos ni medicinas existían para ayudarlo. Lo inevitable se había llevado consigo todo vestigio de su hogar.

Un territorio tomado

Tokmak ya no es un lugar al que regresar; solo queda el recuerdo. Las páginas de esta obra son una especie de mapa emocional que reconstruye momentos aparentemente pequeños pero significativos. Porque lo perdido duele más si pensamos en cómo el conflicto ha transformado no solo paisajes, sino también vidas enteras. En su escritura, Yakovenko busca dar voz a esos silencios; quiere recordar para no olvidar.

No hay Ítaca esperando a ser redescubierta en ‘Ocupación’, solo quedan historias marcadas por la desolación y el sufrimiento. La autora recuerda cómo sus abuelos enfrentaron guerras y regímenes opresivos mientras veían caer su mundo alrededor. A través de sus palabras, sentimos las huellas del tiempo: “¿Por qué nos atacan si somos hermanos?”, le preguntó su abuelo por teléfono, reflejando una realidad compleja donde los vínculos familiares se ven arrastrados por decisiones políticas ajenas.

A medida que nos sumergimos en su relato, entendemos mejor cómo la historia se repite. “Nací en una guerra y moriré en una guerra”, le decía su abuelo a Yakovenko; así resume toda una vida marcada por conflictos interminables. Es un testimonio poderoso sobre cómo las historias personales están entrelazadas con la grandeza (y miseria) del pasado colectivo.

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