En la madrugada del domingo, un incendio en un hotel de S’Illot obligó a evacuar a 110 personas. A las 03:13 horas del 10 de mayo, la Policía Local de Sant Llorenç des Cardassar recibió el aviso del Centro de Emergencias 112 sobre el siniestro. La rápida intervención de los servicios de emergencia fue clave para evitar que la situación se convirtiera en una tragedia.
Un susto que podría haber sido peor
Los agentes llegaron al lugar y, tras percibir una densa nube de humo proveniente de una habitación, no dudaron en entrar para verificar si había alguien atrapado. Afortunadamente, la habitación estaba vacía. Sin embargo, ante el riesgo evidente de propagación del humo, decidieron evacuar a todos los clientes del hotel como medida preventiva. Todos fueron concentrados en el exterior mientras los bomberos luchaban contra las llamas y ventilaban el edificio.
En esta operación participaron también efectivos de la Guardia Civil y varias unidades de Bomberos del Consell de Mallorca, además de dos ambulancias del 061. Según las primeras investigaciones, el fuego se originó por un problema con un extractor del baño en la habitación afectada, lo que generó una gran cantidad de humo y activó automáticamente la alarma contra incendios.
A pesar del susto, no hubo heridos graves. Una mujer embarazada recibió atención médica como medida preventiva y una trabajadora del hotel sufrió una leve crisis de ansiedad. También uno de los policías tuvo que ser atendido por inhalación de humo durante su valiente labor.
Tras extinguir el incendio y asegurarse de que el hotel era seguro nuevamente, poco a poco los huéspedes pudieron regresar a sus habitaciones. Aunque fue una experiencia aterradora, podrán continuar disfrutando sus vacaciones tras este inesperado incidente.

