En el barrio del Polígon de Llevant, la Policía Nacional ha dado un golpe certero al detener a un hombre senegalés, presunto ladrón que no dudó en forzar cuatro furgonetas comerciales para hacerse con un botín considerable de herramientas. La historia comienza cuando este individuo fue sorprendido vagando por las calles, cargado con mochilas repletas de lo robado, una escena que podría parecer sacada de una película pero que se repite cada vez más en nuestra comunidad.
Una intervención oportuna
La detención se produjo gracias al aumento de patrullas en la zona. Ante el repunte de robos en vehículos, la Policía ha intensificado su presencia y este tipo de acciones preventivas están dando sus frutos. Era miércoles cuando los agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) y del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) estaban realizando labores rutinarias. Justo entonces, divisaron a este hombre con dos mochilas y una gran bolsa donde sobresalían herramientas, taladros y focos que claramente no eran suyos.
Al percatarse de la llegada policial, el sospechoso intentó cambiar rápidamente de dirección, como si eso pudiera borrar sus huellas. Pero los agentes no se dejaron engañar; le interceptaron y comenzaron a interrogarle sobre su extraño equipaje. Lo cierto es que el hombre no pudo ofrecer una explicación coherente sobre cómo había conseguido esas herramientas. En la inspección encontraron todo tipo de utensilios: taladros, brocas metálicas y guantes; incluso aquellas herramientas utilizadas para abrir coches.
Mientras uno de los grupos gestionaba al detenido, otra patrulla comenzó a investigar los alrededores y descubrió cuatro furgonetas comerciales que habían sido claramente violentadas: ventanillas rotas y puertas abiertas dejaban claro el paso del ladrón. Finalmente, los agentes procedieron a arrestar al varón como presunto autor de varios robos con fuerza antes de llevarlo a comisaría.

