Guille Galván, guitarrista de Vetusta Morla, ha dado un paso valiente al lanzar su primer disco en solitario titulado Nadie con ese nombre vive aquí. Este nuevo capítulo, que comenzó el 8 de mayo, no es solo un álbum; es una reflexión profunda y personal tras años de giras incesantes y grandes escenarios. El músico nos cuenta que buscaba una conexión más pura con la música, alejada del ruido del éxito.
Un camino marcado por la vida y la pérdida
La creación de este disco surge de dos situaciones clave en su vida. Por un lado, Guille sentía la necesidad de regresar a lo básico: guitarra en mano y voz clara. Pero también estaba lidiando con algo mucho más complejo: el deterioro de su padre debido a un cáncer incurable. Esa experiencia le hizo replantearse su relación con la música y su forma de escribir. En vez de ahondar en la tristeza, decidió honrar a las personas que han estado a su lado durante toda su vida.
El resultado son canciones cargadas de amor y agradecimiento. Guille nos comparte que somos «la suma de toda la gente que nos ha querido», una frase que resuena profundamente en quienes hemos vivido despedidas dolorosas. Habla sobre cómo encontrar belleza incluso en los momentos más oscuros y cómo esos instantes pueden transformarse en arte.
Al enfrentarse a esta nueva etapa como solista, se propuso grabar el disco desde casa, buscando esa intimidad que tanto le caracteriza. Quería crear un espacio donde cada nota se sintiera cercana, como si estuviera conversando cara a cara con nosotros mientras toca sus melodías.
Su timidez se convierte así en su aliada; hay una contradicción hermosa entre el pudor de compartir su historia personal y la necesidad urgente de expresarla a través del arte. Al final del día, Guille busca conectar genuinamente con quienes escuchan sus canciones.
Recientemente presentó algunas de estas nuevas composiciones en directo ante amigos e industria musical en la sala Sol. Volver a este lugar tan significativo fue emocionante para él; es como volver al hogar después de un largo viaje.
Aunque Vetusta Morla anunció su regreso a los escenarios para otoño, Guille tiene claro que quiere presentar este proyecto íntimo sin prisas ni grandes aforos. Su objetivo es mantener esa cercanía con el público que logró plasmar en el estudio.

