Esta semana, Mallorca nos ha regalado una mezcla de planes y sorpresas que, aunque el tiempo no siempre ha estado de nuestro lado, han dejado huella. Con mayo asomando y llenándonos los ojos de colores, decidimos lanzarnos a la aventura. Cogimos toalla y protector solar con la esperanza de disfrutar del sol, pero el cielo nos tenía preparado un espectáculo digno de una película de desastres: ¡granizo! Nos tocó salir corriendo hacia el coche, empapados y con nuestras aspiraciones bronceadas aún pendientes.
Momentos que brillan entre las nubes
A pesar de los contratiempos meteorológicos, aquí estamos, con café caliente en mano y muchas ganas de compartir lo que ha pasado en nuestra isla esta semana. Comencemos por el PHof Mallorca Photofest, que transformó Palma en un auténtico festival visual. Este evento reunió a fotógrafos locales e internacionales en un diálogo visual que nos hizo parar a reflexionar. Las imágenes colgaban como poesía en las paredes, conectando la esencia mediterránea con la profundidad del fotoperiodismo.
En otro rincón de la isla, Motorworld se convirtió en el escenario perfecto para una velada donde arte y solidaridad se dieron la mano gracias al llamado “Picasso brasileño”, Meneslaw Sete. Este artista no solo cautivó con su performance vibrante sino que también dejó su huella en unas botellas diseñadas para recaudar fondos para causas sociales. Un brindis por iniciativas como estas.
En Artà, Son Cardaix reabrió sus puertas bajo el cuidado amoroso de Jaume Alzamora y Maria Renart. Con un enfoque centrado en la sostenibilidad y el respeto por lo local, este lugar regresa renovado pero fiel a sus raíces. Es un rincón querido que vuelve a latir con vida.
No podemos olvidar el Vermuteke Solidario, donde Santa Maria del Camí volvió a llenarse de risas y buen ambiente. Pedro Méndez y Bernat Matamalas fueron los anfitriones perfectos mientras los asistentes disfrutaban del vermut rodeados de amigos, todo por una buena causa.
Y cómo no celebrar el primer aniversario de ADEMA, donde muchos se reunieron para recordar que tras años de esfuerzo se han creado nuevas oportunidades educativas aquí mismo, en Baleares. Fue más que un simple acto; fue una celebración familiar llena de abrazos sinceros.
Finalmente, el Club Rotary Palma Mediterránea organizó su Gran Asado Solidario, atrayendo a más de 150 comensales dispuestos a disfrutar del buen comer por una noble causa. Risas y música acompañaron esta jornada tan especial donde cada bocado contaba.
Así es como Mallorca sigue latiendo: entre tormentas inesperadas y eventos llenos de corazón. ¿Nos vemos pronto?

