La historia que nos llega desde Palma es desgarradora. La Policía Nacional se presentó en el hogar de una adolescente tras recibir la alarma del padre, quien había descubierto lo que estaba ocurriendo. Un joven ecuatoriano de 28 años había sido acusado de agredir sexualmente a su novia, una menor de solo 15. La situación se complicó aún más cuando una familiar se encontró con ellos en pleno acto íntimo dentro del piso.
Los hechos sucedieron muy temprano el sábado en el barrio de Pere Garau. El chico, que venía desde Menorca, se había reunido con la chica por primera vez tras un año manteniendo una relación a distancia gracias a sus creencias religiosas. Sin embargo, esa mañana la cita tomó un rumbo inesperado y peligroso.
Un descubrimiento escalofriante
A las 3:00 horas, el joven logró entrar en casa sin que nadie más lo supiera. Pero cuando la familiar entró al cuarto y vio lo que estaba pasando, no podía creerlo. Se fue corriendo a buscar sus gafas para asegurarse de lo que sus ojos habían visto, pero al regresar encontró a ambos haciéndose los dormidos. Fue entonces cuando el padre decidió actuar y llamó al 091.
Al llegar los agentes, la situación se tornó aún más tensa; el sospechoso mostró signos de desesperación e intentó lanzarse por la ventana al enterarse de que llegaban las autoridades, pero afortunadamente fue detenido a tiempo. Tras hablar con la menor en privado, ella aseguró que no estaban teniendo relaciones sexuales sino simplemente tocándose por encima de la ropa. Sin embargo, eso no fue suficiente para evitar su arresto por un presunto delito de agresión sexual.
Antes de ser llevado a los calabozos, recibió atención psiquiátrica en Son Espases debido a su estado nervioso. Este domingo ya compareció ante un juez con su abogado Diego González y quedó en libertad provisional. La historia deja muchas preguntas abiertas sobre cómo proteger mejor a nuestros jóvenes y evitar situaciones tan dramáticas como esta.

