En una noche que prometía ser tranquila, el barrio de Son Cladera se vio sacudido por un intento de atraco que dejó a más de uno con el corazón en un puño. Tres menores, con cuchillo en mano, decidieron que asaltar a otro chico sería su forma de ganarse la vida. Pero, como suele pasar, la valentía y la solidaridad de los vecinos brillaron en medio del caos.
Era alrededor de las 23:30 horas del pasado martes cuando estos tres chicos abordaron a su víctima, amenazándole con un cuchillo que parecía más grande que ellos mismos. Fue entonces cuando el destino jugó a favor del agredido; un viandante que pasaba por allí no dudó ni un instante en intervenir y ayudar al chico asaltado. Los delincuentes, al verse acorralados, huyeron como si fueran sombras ante las luces de la policía.
La intervención policial y la captura
Los menores intentaron deshacerse del arma mientras corrían por las calles adyacentes. Pero la Policía Nacional no tardó en llegar al lugar y, gracias a una rápida coordinación entre patrullas, lograron darles caza poco después. Al final del día, estos chicos aprendieron una lección dura pero necesaria: intentar robar nunca termina bien.
Aún quedan ecos de este incidente en el barrio, recordándonos que siempre hay quienes están dispuestos a luchar contra la injusticia y ayudar a sus semejantes. A veces, es necesario recordar que juntos somos más fuertes.