Este lunes festivo fue un torbellino de emociones para los Bombers de Mallorca, quienes se lanzaron al rescate de cinco personas en tres situaciones distintas. Desde la primera luz del día hasta que la noche cubrió el cielo, estos valientes no pararon ni un instante.
Rescates en Artà, Pollença y Escorca
La jornada comenzó con un pequeño accidente en la Atalaia de Son Jaumell, donde una mujer sufrió una torcedura de tobillo mientras disfrutaba de su ruta por la naturaleza. A las 12:00 horas, los bomberos locales y el equipo del Milana se movilizaron rápidamente para ayudarla, asegurándose de que llegara sana y salva a un centro médico.
Pero esto era solo el principio. A las 15:00, otro aviso hizo sonar las alarmas. En el Cavall Bernat, dos jóvenes se encontraron atrapados sin poder avanzar. ¿Qué hicieron nuestros héroes? No dudaron ni un segundo y enviaron al Grupo de Rescate de Montaña desde Inca y Sóller, además del helicóptero del cuerpo, porque aquí no hay espacio para dejar a nadie atrás.
Y cuando ya parecía que todo había vuelto a la calma, llegó la noche con otra llamada angustiosa. A las 21:00 horas, un padre y su hijo se perdieron en la zona de Escorca. Fue entonces cuando los Bombers volvieron a ponerse en acción. Con su profesionalismo habitual, lograron localizarlos pronto y llevarlos sanos y salvos hasta su coche.
Sin duda, estos rescates son solo una muestra más del compromiso inquebrantable de nuestros bomberos por cuidar y proteger a todos nosotros. ¡Gracias por estar siempre ahí!

