Todo comenzó a primera hora de la mañana, cuando un accidente de tráfico dejó a muchos conductores atrapados, alterando sus planes para el fin de semana. Familias que se dirigían a Palma, amigos listos para disfrutar del Día de los Enamorados… Todos ellos quedaron varados en una carretera colapsada. Gori, uno de los afectados, lo resume bien: «La imagen era espectacular, nunca había visto un atasco igual». Después de más de una hora atrapado en su coche con sus hijas, que llegaron tarde a su clase, la frustración era palpable.
La falta de avisos y el caos adicional
No todos tuvieron la misma suerte; algunos lograron esquivar el embotellamiento antes de que fuera demasiado tarde. Sin embargo, muchos se preguntan si no sería posible recibir alertas en nuestros móviles sobre este tipo de incidentes. «A las 12 me encontré el atasco y al ver el percal, di media vuelta hacia Campos», dice otro conductor visiblemente molesto. ¿No hay manera de que nos avisen cuando la principal autopista de Mallorca está cortada todo el día?
El panorama se complicó aún más con el vuelco del camión cisterna que transportaba combustible. Las salidas hacia Es Coll den Rebassa y Es Molinar se convirtieron en una auténtica ratonera debido a la acumulación de vehículos y la cercanía del centro comercial. Una conductora comparte su experiencia: «Hora y media me he tirado en llegar desde Palma hasta El Arenal», mientras expresa su deseo casi desesperado de abandonar la isla.
A pesar del caos matutino, los afectados solo podían armarse de paciencia para no perder los nervios ante tanta adversidad. Seis horas después del accidente, finalmente se logró restablecer el tráfico tras limpiar unos cien litros de gasoil vertido en la calzada con espuma especial. Una larga jornada para todos aquellos que solo querían disfrutar del fin de semana.