En una madrugada cualquiera en Palma, un coche decidió salirse de la carretera en una curva. Cuando la policía llegó al lugar, se encontraron con el conductor dando un paseo por el arcén, completamente grogui. Su respuesta fue tan surrealista como su estado: «Yo pasaba por aquí, el Audi no es mío». Y aunque los agentes le confirmaron que sí era su vehículo, él no se rindió y replicó: «Qué casualidad. ¡Me lo deben haber robado esta noche!». Vaya personaje.
La tensión entre la policía y Cort
Por si fuera poco, este incidente ha encendido los ánimos entre los policías afectados por el caso Cursach. Están realmente molestos con Cort por no haber cumplido con un acto de desagravio hacia ellos. Ya están hablando de manifestaciones, como si esto fuera a solucionar algo. La situación parece indicar que las aguas están lejos de calmarse y el jefe Guillem Mascaró tendrá que tomar decisiones difíciles entre sus compañeros y sus superiores del Ajuntament. Se avecina un verdadero tsunami.
Mientras tanto, en otro rincón de la ciudad, el comisario Fernando Reboyras celebra San Valentín con su esposa Rocío a lo grande; cena romántica con velas en Valencia… ¡qué bonito! Esther Ribas, jefa de la Policía Local de Calvià, vive entre papeles del cuartel y su doctorado en Derecho, pero pronto se tomará un merecido crucero por el Mediterráneo.
En Maria de la Salut, el alcalde Jaume Ferriol llega al Ajuntament antes que nadie para encender las luces a las seis y media; eso sí que es dedicación. Eduardo Morey está disfrutando de su nueva moto eléctrica silenciosa como un ninja y ¿quién diría que un conocido político conservador dejó su grupo de exalumnos porque había fotos comprometedoras? Aquí todos tienen sus secretos.
El jueves pasado fue especial para José Luis Santafé, jefe superior de Policía; celebró el año nuevo chino en familia y hasta aprendieron a hablar casi cantonés. Mientras tanto, Pedro Travolta Munar impartió un curso sobre derecho inmobiliario donde solo dos varones se dejaron ver entre 25 participantes; no parecía incómodo ante tal panorama.
Y así va la vida entre procedimientos legales y bodas emotivas. La detective privada Julia Valencia Tudela acaba de casarse con Nicolás Benito Bueno en una ceremonia tan conmovedora que hasta hizo llorar al duro alcalde presente. Por otro lado, Borja Moreno está terminando su primer libro sobre casos reales; dicen que puede resucitar a algún difunto… o matar a algún vivo.