En el rincón de Monte Alto, A Coruña, José Ramón nos dejó el pasado 10 de mayo a los 73 años. Pero su partida no fue un adiós convencional; más bien, fue una celebración a su manera. Al redactar su esquela, decidió dejar un mensaje cargado de humor y cariño que rápidamente se convirtió en viral.
Un último guiño lleno de amor
«No os preocupéis por la herencia, me lo gasté todo en vida. Un saludo desde Montealto con amor, nenos!» Así rezaba la nota que sus seres queridos compartieron en el periódico local. En vez de tristeza, José Ramón eligió hacer sonreír a quienes quedaron atrás. Y vaya si lo logró. Su espíritu festivo brilló incluso en el momento más difícil.
La esquela corrió como la pólvora por las redes sociales. En cuestión de horas, miles la leyeron y muchos no pudieron evitar comentar: «Maravilla», «el rey de Monte Alto», «honor» y «grande» fueron solo algunas de las reacciones que recibió. Con este gesto ingenioso, dejó claro que lo único que quería era ver a su familia tranquila después de su marcha.
A veces olvidamos que despedirse puede tener un toque alegre y significativo. Y José Ramón nos recordó eso justo cuando más lo necesitábamos. Él supo convertir un momento doloroso en un recuerdo feliz; una verdadera lección sobre cómo afrontar la vida y la muerte con humor.

