La Policía francesa ha lanzado una curiosa advertencia para los conductores: ¡cuidado con los ciervos borrachos! Sí, has leído bien. Estos animales, tras un festín de frutas fermentadas, deambulan por las carreteras en un estado bastante errático. Y no es broma.
Todo comenzó en Saône-et-Loire, donde la Gendarmería decidió compartir un vídeo en redes sociales que rápidamente captó la atención de muchos. En él se podía ver a un ciervo dando vueltas como si estuviera en una especie de fiesta desenfrenada. “No todos los usuarios de la carretera están sobrios”, decía el mensaje con un toque de humor que hacía reír a más de uno.
Un problema real
Lo cierto es que este fenómeno no es tan raro como parece. Los ciervos y otros animales pueden embriagarse después de comer brotes o frutas en descomposición. Esto les lleva a tener comportamientos impredecibles que pueden poner en riesgo tanto su vida como la de los conductores.
Aquellos al volante fueron instados a estar muy atentos ante posibles “cruces repentinos” o “animales inmóviles” que podrían aparecer sin previo aviso. La recomendación fue clara: si Bambi se pasa con los aperitivos, tal vez sea mejor no conducir como si fuéramos dueños absolutos de la carretera.
Así que ya sabes, la próxima vez que salgas a dar una vuelta, mantén tus ojos bien abiertos; nunca sabes cuándo puedes encontrarte con un ciervo ebrio buscando su camino bajo las estrellas.

