La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Palma está atravesando una tormenta perfecta y, lamentablemente, no es la primera vez. Este lunes, el PSOE ha alzado la voz denunciando un «nuevo recorte brutal» en las frecuencias de los autobuses. ¿Qué significa esto para nosotros? Pues que el alcalde, con sus decisiones, ha vuelto a dejar a los ciudadanos en una situación complicada.
Los socialistas han comparado los horarios del verano con los actuales, y lo que han encontrado es alarmante. Las líneas que nos llevan a hospitales como Son Llàtzer y Son Espases están sufriendo tijeretazos, junto con otras rutas populares como la del Paseo Marítimo o aquellas que conectan barrios como Rafal Nou, Son Roca e Illetas. Y eso no es todo; incluso durante el fin de semana se nota esta falta de servicio en zonas como Son Fusteret.
Una falta de planificación evidente
Francesc Dalmau, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, no ha dudado en criticar duramente la “carencia de planificación absoluta” por parte de la EMT. Ha señalado que ni siquiera los nuevos horarios se parecen a los que teníamos antes. Este curso 2026-27 empieza con recortes que hacen casi imposible utilizar el transporte público como alternativa real al coche. Imagina tener que esperar entre 30 y 60 minutos para subirte a un autobús… ¡Es una locura!
Cabe destacar cómo líneas vitales como las 28 y 27 (circular Son Llàtzer) han visto su frecuencia aumentada a cada hora; además, la L34 (Son Espases-Aeropuerto) ya no ofrece las mismas salidas por las tardes. Es un auténtico sinsentido.
Dalmau también menciona otras líneas muy demandadas como la L4 (Illetes-Nou Llevant), L5 (Rafal Nou-plaza Progreso) o L8 (Son Roca-Sindicat), todas ellas perjudicadas por este recorte desmesurado. La situación es tan grave que parece estar empujando a Palma hacia un colapso en su movilidad urbana.
El mensaje es claro: desde el PSOE piden al Partido Popular y Vox que tomen cartas en el asunto para mejorar el transporte público y planificar mejor los horarios acorde a nuestras necesidades. No podemos permitirnos más abandonos; es indigno para nuestra ciudad.

