La ciudad de Palma se prepara para un cambio significativo en su zona azul, que pasará de tener 12.000 a 24.000 plazas de párking a partir del 1 de enero de 2027. Pero, ¿realmente esto es una solución para los problemas de movilidad o simplemente otra forma de recaudar más? La respuesta puede que no sea tan sencilla.
A partir del próximo miércoles, los residentes en las nuevas áreas donde se amplía la ORA podrán empezar a gestionar su distintivo, que desde el año pasado se ha vuelto completamente digital. El regidor de Mobilitat, Antonio Deudero, nos lo ha dejado claro: “El proceso será sencillo siempre y cuando estés empadronado y tu vehículo también”. Y si todo está en orden, ni siquiera habrá que hacer nada; el trámite será automático.
¿Quiénes son los verdaderos beneficiarios?
Sin embargo, Deudero también dejó caer que esta ampliación podría beneficiar entre 60.000 y 140.000 personas más, lo cual plantea una pregunta interesante: ¿estamos realmente mejorando la calidad de vida o simplemente abriendo la puerta a más coches en las calles? Entre las zonas incluidas están Foners, Pere Garau Est y Son Oliva, pero ojo, porque no todas las calles estarán cubiertas por esta nueva normativa.
Y aquí viene lo jugoso: mientras algunos se frotan las manos pensando en cómo sacarle partido a este nuevo sistema, otros se preguntan si esto no es más que una manera sutil de llenar aún más las arcas municipales. “Los mallorquines acabaremos pagando hasta por respirar”, critica un residente indignado. Y es cierto que muchos ven este movimiento como otro peldaño hacia el monocultivo turístico y la falta de atención a las necesidades reales del ciudadano.
Así que nos encontramos ante un dilema: ¿una solución real para el aparcamiento o solo otra medida recaudatoria? Lo único claro es que muchos tendrán que rascarse el bolsillo cada vez más para poder dejar su coche en la calle.

