Alrededor de veinte valientes aspirantes a formar parte de la Policía Local de las Islas Baleares han alzado la voz. Ellos denuncian irregularidades serias en las pruebas físicas del quinto proceso unificado de acceso, algo que, según cuentan, ya ha pasado en ocasiones anteriores. La historia comienza en el circuito de agilidad, donde varios candidatos fueron declarados «no aptos» por no cumplir con lo que llamaron una «fase de vuelo» al superar una valla. Curiosamente, este requisito no estaba en ninguna parte de las bases publicadas en el BOIB.
Aquí es donde empieza la confusión: solo se mencionaban razones objetivas para ser eliminado como derribar la valla o hacer un recorrido incorrecto. Pero los afectados aseguran que el tribunal aplicó «un criterio subjetivo», y cuando se les preguntó sobre esto, no supieron justificar su decisión. Esto ha llevado a que más del doble de aspirantes quedaran fuera en esta convocatoria comparado con la anterior, aunque había menos participantes.
Un sistema sin transparencia
Y como si eso no fuera suficiente, también criticaron la falta de grabaciones durante las pruebas. Esto complica aún más cualquier intento de defenderse y plantea serias dudas sobre la transparencia del proceso. Con todo esto, los aspirantes piden a gritos una revisión justa y clara; porque nadie quiere que sus sueños se tiren a la basura por decisiones arbitrarias. ¿Hasta cuándo vamos a permitir estas situaciones?

